No. La sala online, la transmisión, el catálogo y el precio en vivo están abiertos para todos. La cuenta solo hace falta para pujar.
Una cuenta a tu nombre con tu cédula y el celular verificado con el código que te llega por SMS. Algunos remates, además, piden inscribirse antes.
Porque cada puja es una oferta firme y el rematador tiene que poder identificar y contactar a quien compra. Esos datos solo los ve el rematador del remate en el que pujas.
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Lo decide el rematador. Si el remate no la pide, alcanza con tu cuenta verificada y tu número de postor se asigna con la primera puja. Si la pide, te inscribes desde la página del remate y recibes tu número de postor.
Hasta que empieza el remate. En los remates que piden inscripción, una vez que arranca ya no se aceptan nuevas; puedes seguirlo igual, pero no pujar online.
Un monto que algunos remates piden como respaldo antes de dejarte pujar online. Tu inscripción queda pendiente hasta que el rematador confirma el pago. Las condiciones de pago y devolución están en la página del remate.
En la portada están todos los remates publicados y el calendario. Si te suscribes al newsletter, te escribimos cuando se publican remates nuevos.
Sí. Cada lote tiene fotos y descripción en el catálogo, y muchos remates tienen un día de exhibición en el local; la dirección y el mapa están en la página del remate. Los bienes se venden en el estado en que están.
Sí. En la sala, abre el lote y toca "Avísame cuando sea su turno". Suena una alarma en ese navegador cuando el lote sale a remate, así que deja la sala abierta.
Sí, con la puja automática: abre el lote en la sala y deja tu tope. Empieza a pujar por ti en cuanto se abre el lote, aunque no estés mirando.
En la sala ves el precio actual y el botón con el monto de la próxima puja. Al tocarlo y confirmar, ofreces ese monto. Las pujas del local y las online suben el mismo precio: el que vale es el del tablero.
Dejas un tope y el sistema puja por ti solo lo necesario para ir ganando, hasta llegar a ese tope. Si otra persona también dejó un tope, gana el más alto y paga un incremento por encima del otro; si empatan, gana quien lo configuró primero. Nadie más ve tu tope, y lo puedes cambiar o cancelar mientras el lote no se adjudique.
Depende del remate. En la mayoría la lista de pujas está oculta y solo se ve el precio y el número de postor que va ganando. Otros muestran el número de postor o el nombre con la inicial del apellido. El rematador siempre ve tus datos completos.
Cuando nadie sube más, el rematador anuncia la última llamada y empieza una cuenta de unos segundos. Si alguien puja en ese tiempo, la cuenta vuelve a empezar; si no, el rematador adjudica el lote.
No. La transmisión suele llegar con unos segundos de atraso, pero el tablero se actualiza al instante. Guíate siempre por el precio del tablero, no por lo que escuchas en el video.
Sí. La sala funciona en el navegador del celular, sin instalar nada.
No. Cada puja es una oferta firme. Si pujaste por error, avísale al rematador lo antes posible: es el único que puede anular una puja.
Lo ves en el resumen de lo ganado, arriba del tablero de la sala. El rematador se comunica contigo para coordinar el pago y el retiro, según las condiciones del remate.
Que el lote no tuvo pujas, el rematador lo declaró desierto o el remate cerró antes de rematarlo. Si te interesa, consulta con el rematador.
Depende de cada remate: efectivo, transferencia, cheque, tarjetas o Mercado Pago. Las que aceptó el rematador, la comisión y los plazos aparecen en la página del remate, en Condiciones.
Quien compra, en los plazos que indique el rematador.
Escríbenos desde Contacto. Creamos tu cuenta de rematador y, si trabajas con una empresa, la asociamos para que tus colegas vean y editen los mismos remates.
En Mis remates, Ventas: cada lote con su comprador, contacto y monto, los totales por moneda y la comisión, con descarga en CSV.
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